Una separación inevitable

Lo que se puede observar al considerar estos eventos veinte años después, es el desfasaje progresivo entre dos corrientes metodológicas en lo que respecta a la manera de pastorear un avivamiento. Por un lado, la posición de la directiva de la AVC, liderada por Wimber, la cual queda claramente refrendada en la conclusión del comunicado de la AVC a los pastores de La Viña en octubre de 1994:

Nuestro deseo es abrazar todo lo que es bueno de esta renovación, mientras corregimos lo que es excesivo, dañino a largo plazo, o contrario a los mandatos bíblicos. Queremos interactuar con la renovación en base a nuestra sólida visión, misión y propósitos históricos… …estamos comprometidos con el “evangelismo de poder”, no solo con el “poder”; …estamos comprometidos con las “señales y prodigios y el crecimiento de la iglesia”, no solamente con las “señales y prodigios”. El Señor (también) nos ha instruido claramente a dirigir estas bendiciones actuales, hacia actividades prácticas que ministren y bendigan a quienes están fuera de nuestras iglesias.[1]

Por el otro lado, estaba la metodología que adoptaron los líderes de la TAV para administrar el avivamiento y sus manifestaciones en Toronto. Se trataba más del uso del sentido común que del desarrollo de una cuidadosa teología, o del estudio concienzudo de la historia de los avivamientos. Adoptando un enfoque pragmático, en lugar de pasar tiempo y esfuerzo en decidir qué era verdadero y qué era falso, los líderes de la TAV preferían escuchar las narraciones testimoniales de las personas, y a partir de ellas producir sus reflexiones teológicas. Las manifestaciones eran juzgadas por sus frutos, no tanto su basamento bíblico, y los testimonios servían para demostrar su posible autenticidad o su frecuencia. De la misma manera, aunque las prácticas del avivamiento a menudo se reflexionaban a la luz de las historias bíblicas, se trataban en un contexto narrativo más que bajo la lupa de la teología sistemática[2].

No debe entonces extrañarnos que el disparador de la controversia final entre la AVC y la TAV, después de una relación bastante borrascosa, que ya llevaba varios meses en pleno desarrollo, tenía que ver con la aceptación, por parte de los líderes del avivamiento en Toronto, de los sonidos animales como manifestaciones válidas del Espíritu Santo en una persona[3]. A pesar de que estas manifestaciones representaban una fracción ínfima de todas las que se producían a diario en las reuniones de avivamiento[4], parece que eran las más llamativas y extrañas y la prensa secular las aprovechó al máximo para producir sus titulares.

El propio John Arnott relató en su libro The Father’s blessing (La bendición del Padre)[5], publicado a finales de 1995, las circunstancias que rodearon la primera vez que se produjeron estas manifestaciones. Allí cuenta acerca de una entrevista que tuvo frente a toda la congregación[6], con la primera persona que había rugido como un león, durante uno de los servicios durante la semana precedente:

Se trataba de Gedeón Chiu, un pastor muy respetado y líder prominente de la comunidad china cantonesa de Vancouver en Canadá. Chiu compartió frente a toda la congregación qué era lo que estaba sintiendo, y cómo había llegado a Toronto desesperadamente hambriento de recibir más de Dios. De repente, este manso y afable pastor comenzó a rugir de nuevo. Se movía hacia atrás y hacia adelante, rugiendo y embistiendo como un león fiero, y gritando: “¡Deja ir a mi pueblo! ¡Deja ir a mi pueblo!”. Cuando pudo hablar de nuevo, explicó su visión de que el pueblo chino había sido engañado por el dragón durante cientos de años, pero que ahora, el León de la tribu de Judá venía a liberarlos. La iglesia inmediatamente explotó en alabanza al ser testigos de lo que el Espíritu de Dios estaba diciendo[7].

Close_Encounters_of_the_Divine_Kind1

Portada de la revista de la TAV, Spread the Fire (Esparciendo el Fuego), donde apareció el primer artículo que pretendía justificar bíblicamente los sonidos de animales como manifestación del Espíritu Santo en los creyentes.

Los sonidos de gallos y de gallinas, el piar de los pollos[8], el ladrido de los perros y otros tantos, se añadieron a la lista de manifestaciones. Para Arnott, eran maneras cómo Dios le estaba hablando a su pueblo y, según él, siempre debían ocurrir en un contexto profético. Algo que Margaret Poloma[9] describe como una “mímica profética, guiada por el Espíritu que sirve para comunicar un mensaje simple de una forma memorable”. Bill Jackson en The Quest for the Radical Middle dedica un capítulo completo a la controversia creada dentro de La Viña por la aceptación de los sonidos animales como señales de la irrupción del Espíritu Santo en una persona. Básicamente, Jackson hace referencia específicamente a un artículo publicado en la revista de la TAV en octubre de 1994, titulado “What about animal noises?” (¿Qué respecto a la recreación de sonidos animales?), donde se describen dos incidentes en los cuales el sonido del rugido de un león fue asociado por los líderes de la TAV con una manifestación del Espíritu. Uno de estos casos es el del pastor Chiu referido anteriormente. El autor del artículo era Steve Long, uno de los pastores asociados de la TAV, quien trataba de darle una explicación a los rugidos. Haciendo ciertos malabares retóricos y hermenéuticos, Long argumentaba que:

What_About_Animal_Noises1

Título original del controversial artículo de Steve Long publicado en Spread the Fire en Octubre de 1995.

entre las interpretaciones que emergen, hay dos que aparecen a menudo: el rugido a veces se asocia con la impartición de denuedo para evangelizar; otra explicación es la capacidad para interceder quebrantando las fortalezas del enemigo[10].

Pero los sonidos de animales no se restringieron solamente al mover que ocurría en Toronto, los mismos comenzaron a esparcirse con una velocidad espantosa en todos los lugares donde se llevaban a cabo eventos vinculados con el avivamiento. El jueves 16 de junio de 1994 durante una charla en la prominente iglesia anglicana San Andres de Chorleywood, el Vicario David Pytches[11], un gran amigo de Wimber y de La Viña, cuenta su testimonio de la visita que había hecho a la TAV. Pytches relata que durante la ministración comenzó a rugir como un león, hecho que propone interpretar a la luz de Oseas 11:10-11, en la cual el rugido proviene de Dios que llama a sus hijos e hijas. El resultado es que el 4 de septiembre, el periódico londinense The Observer usa la declaración de Pytches para sacarle punta a la imagen de un Obispo de la Iglesia de Inglaterra tirado en el piso haciendo ruidos animalescos. Además añaden que en muchos lugares donde el avivamiento está presente, refiriéndose a Toronto y las iglesias londinenses, encabezadas por Holy Trinity Brompton (HTB), hay cristianos que ladran, mugen, rugen, o cacarean, haciendo ver aquello como si realmente se trataba de una práctica ampliamente difundida.

Por su parte, John Stott[12], quien fuera uno de los más reconocidos pastores y eruditos bíblicos evangélicos de la Iglesia de Inglaterra, tuvo unas palabras, ácidas pero sinceras, respecto a este tema en una entrevista de 1995, en la que le preguntaban su opinión acerca de la Bendición de Toronto, a lo cual respondía así:

Mis preguntas conciernen básicamente a tres áreas. La primera es que pareciera un movimiento conscientemente anti-intelectual. Escuché una grabación de la primera persona que fue de Inglaterra a Toronto y trajo la ‘bendición’ consigo. Esta persona decía: ‘No analice, no haga preguntas, simplemente ¡Reciba!’. Yo creo que esto es a la vez tonto y peligroso. Nunca debemos olvidar que el Espíritu Santo es el espíritu de la verdad. En segundo lugar, no logro aceptar y convivir con los sonidos de animales, y me duele mucho que, hasta donde yo sé, ningún líder carismático se ha deslindado públicamente de esto, como debería ser. La Biblia entera nos dice que somos diferentes de la creación animal y nos reprende cuando nos comportamos animalmente y nos desafía a ser diferentes. El comportamiento animal de Nabucodonosor ocurrió debido al juicio Dios, no bajo su bendición. Mi tercer problema tiene que ver con la forma como la gente cae al suelo. Hasta los líderes carismáticos han apuntado que, en las pocas ocasiones en que la gente en la Biblia han caído al suelo, lo hacen hacia adelante, sobre sus rostros, y ello ocurre después que se les ha permitido tener una visión de la majestad, la santidad y la gloria de Dios. En la experiencia de Toronto, la gente cae hacia atrás, sin que hayan tenido una visión de Dios. Esas son las tres cosas que me preocupan.

David Hilborn[13] se hace eco de la magnitud de la controversia que estas inusuales manifestaciones generaron, preguntándose si la ocurrencia de tales sonidos realmente merecía toda la energía y el tiempo que se había dedicado a analizarlos, atacarlos y justificarlos. Extrañamente, quienes defendían la Bendición de Toronto trataron de argumentar la validez de tales manifestaciones sin tomar muy en cuenta la verdadera importancia de ellas para el avivamiento. Esto se palpa con mayor claridad al evaluar esta controversia en retrospectiva al cabo de 20 años del inicio del avivamiento, quedando uno confuso acerca de cuál fue el verdadero rol de los sonidos de animales dentro del movimiento renovador y si ellos realmente justificaban las tensiones que se vivieron tanto a nivel personal como organizacional. Hilborn describe una dinámica muy típica de las polarizaciones ideológicas, en este caso teológicas:

Quienes se dedicaron a atacar al movimiento renovador se vieron actuando en el rol ‘profético’ de prevenir a la iglesia de un peligroso engaño. De modo que para ellos, cualquier intento de diálogo o cooperación con los proponentes de Toronto significaba una transigencia que debía ser evitada a toda costa. En el otro lado estaban los que marchaban al frente del movimiento en el momento de su mayor esplendor, quienes no veían razón para justificar algo que creían provenir ‘de Dios’, ante los que siempre estarían en contra, debido a sus presuposiciones teológicas.

Como puede apreciarse, este ambiente de polarización, en el que participaba mucha gente de las diferentes corrientes teológicas de corte evangélico, terminó permeando hacia La Viña, una organización aún en su infancia. Durante este período, Wimber consultó a conocidos líderes pentecostales como Jack Hayford, pastor de la Iglesia en el Camino (Evangelio Cuadrangular), y Vinson Synan, especialista en historia de la iglesia, con el fin de buscar sabiduría[14], pero en realidad contaba con pocas energías para dedicar mucho tiempo al asunto.

Si bien es cierto que muchas de las manifestaciones que se habían producido en el tiempo que llevaba la Bendición de Toronto no eran extrañas a la Viña desde 1980, había también un conjunto de ellas, junto con una serie de prioridades y prácticas, que eran novedosas y potencialmente distorsionadoras del mover del Espíritu, y sobre todo de la eclesiología del movimiento. Justo un año antes de nuestra visita a la TAV y a La Viña de Columbus, la directiva de la AVC ya había producido un comunicado donde hacían varias recomendaciones acerca de cómo manejar todas estas nuevas manifestaciones, las cuales habían sido el resultado de las diversas consultas entre los miembros de la directiva y de las conversaciones con teólogos y expertos en la historia de los avivamientos. Específicamente, en relación a los sonidos de animales, el comunicado mencionaba lo siguiente:

“Estamos dispuestos a permitir que ocurran experiencias espirituales sin que necesariamente las tengamos que apoyar, reforzar o estimular, mucho menos explicarlas usando textos bíblicos de manera inadecuada. Las metáforas bíblicas (en particular las concernientes al león y la paloma, y otras) no justifican o representan una prueba para el comportamiento animal… Cuando ocurran fenómenos extra-bíblicos o exóticos, queremos evitar teologizar esos eventos. No debería formularse doctrina alguna, a partir de la interpretación profética de una manifestación particular. En el actual desarrollo de la renovación, el admitir que ‘uno no conoce’ (el significado) de una manifestación espiritual, hace más por la promoción del balance que atribuirle todo a Dios”.[15]

lbdp

Publicado en español por Editorial Peniel (Miami) en 2003

Precisamente, fueron las justificaciones teológicas de las experiencias inusuales las que crearon progresivamente un cisma entre los líderes de la TAV y la directiva de la Asociación de Iglesias Viña de Estados Unidos, siendo las cabezas visibles de la disputa, John Wimber y John Arnott. La cuerda se terminó de reventar cuando el libro de John Arnott, The Father’s Blessing[16] (La Bendición del Padre), endosado por John Wimber, salió a la venta a principios de diciembre de 1995. De allí en adelante se produjo un efecto dominó bastante acelerado y sin muchas posibilidades de resolución de los conflictos que se habían gestado que concluyó con la salida de la TAV de La Viña, el 5 de diciembre de 1995, después de ocho años dentro del movimiento, dos de ellos en pleno avivamiento. Semejante decisión, que tenía numerosas implicaciones fuera del movimiento, debido a la cantidad de iglesias que se habían sumado al avivamiento, fue comunicada en persona por John Wimber, Todd Hunter y Bob Fulton de la AVC, además de Gary Best que se desempeñaba como director de La Viña en Canadá. La noticia se esparció como fuego por todas partes gracias a la instantaneidad de la Internet. Incluso, para aumentar mi confusión, yo mismo recibí la información en mi computadora en Venezuela apenas unos días después.

No dispongo de la información precisa, pero el efecto Toronto dentro de La Viña tuvo diversas consecuencias que requerirían un análisis más profundo. A primera vista están las iglesias que decidieron separarse del movimiento. Según Bill Jackson[17], “cerca de cuarenta iglesias de las 700” que pertenecían al movimiento en ese tiempo. Al menos algunas de las separaciones más notorias corresponden a iglesias adoptadas que aún estaban en proceso de aclimatación a la eclesiología de La Viña como fue le caso de la Metro Vineyard de Kansas City (pastoreada por Mike Bickle) y la Harvest Rock Vineyard en Pasadena (pastoreada por Che Ahn). Lo cierto es que el 20 de enero de 1996, a dos años del inicio del avivamiento, la TAV cambió oficialmente su nombre a Toronto Airport Christian Fellowship[18] (TACF), quedando liberada de las restricciones que su afiliación a La Viña le imponían, y por lo tanto, dedicada completamente a expandir el avivamiento dentro de diversas corrientes eclesiásticas y a través de la fundación de su propio brazo ministerial.

Mientras tanto John Wimber reflexionaba[19] sobre los eventos de esta manera:

… confieso que dada la seriedad de la naturaleza de nuestros recelos acerca de lo que estaba sucediendo en la iglesia de Toronto, yo mismo o tal vez Todd Hunter, podría haber llamado personalmente a John Arnott para asegurarme, sin lugar a dudas, que entendía esas directrices. ¿Acaso no podía haber él hecho lo mismo con nosotros? Reconozco algún grado de fracaso (probablemente en ambas partes) y digo: No permitamos que nuestras diferencias obstaculicen nuestra buena voluntad o el trabajo que hacemos por el Reino.[20]

growthPC

Crecimiento de Pentecostal y Carismático en 30 años. Lapso que cubre parte del Jesus Movement, el surgimiento de la Tercera Ola (Nacimiento de La Viña), el avivamiento en Argentina, la Bendición de Toronto y otros avivamientos.

Resulta sumamente complicado cualquier evaluación de esta etapa del movimiento, principalmente porque en cierta medida implica analizar críticamente el proceso de discernimiento y las decisiones tomadas por John Wimber. Todavía hoy, veinte años después de los eventos que llevaron a la separación de las dos vertientes del movimiento, las dificultades de análisis crítico prevalecen. La Viña surge como movimiento de un avivamiento que irrumpe el día de la madre de 1980 de la mano de John Wimber y Lonnie Frisbee. Esto marca el surgimiento de una tercera ola de experimentación pentecostal y carismática que se expande como fuego en muchos países de habla inglesa, mientras que el pentecostalismo continuaba su propagación en América Latina y África. Sin embargo, el tipo de experiencia espiritual iniciado por La Viña requiere una renovación constante, tanto a nivel personal como eclesial, pues la rutinización de los carismas y la institucionalización son una constante amenaza[21]. Las innovaciones de la TAV al mover de la tercera ola, de la cual John Wimber había sido su voz más prominente, resultaron ser bastante disruptivas frente a un movimiento que estaba en pleno proceso de organización y que había ya ganado con gran dificultad un cierto prestigio dentro del cristianismo.

Max Weber hizo grandes contribuciones a la sociología de la religión, uno de sus famosos postulados es lo que denominó la “rutinización del carisma”, es decir, el proceso por medio del cual, un movimiento que desafía a la tradición establecida, es formalizado, institucionalizado y burocratizado progresivamente. Tal parece que dicho fenómeno es casi inevitable, incluso para La Viña, a menos que prevalezca el anhelo por la renovación, revitalización, refrescamiento o avivamiento. Esta reflexión es muy válida hoy por hoy, a 35 años del inicio del movimiento y a 20 años de la separación[22] por causa de la Bendición de Toronto. Prueba de ello es la receptividad que tuvo una pregunta informal que el pastor de La Viña Robby Dawkins hizo el pasado 12/02/2015 en su página de Facebook, en la cual interrogaba a su red social acerca de la necesidad de un avivamiento en el movimiento en los actuales momentos[23]. Dicha pregunta produjo alrededor de 304 respuestas (hasta el 17 de febrero de 2015) en las que en su mayoría se notaba la expectativa por un avivamiento y en muchas de ellas se asociaba un supuesto conformismo o adormecimiento espiritual actual con el cisma producido a finales de 1995.

logoespañol

Logo de la Comunidad de Iglesias Ibero Latinoamericanas (CIVILA) usado entre 2004 y 2008.

Algunas de las respuestas fueron bastante detalladas en cuanto a las posibles consecuencias de la separación, aspectos estos que me parece van a influir en la posterior incursión misional del movimiento en América Latina. Siendo que La Viña había innovado en su manera de interpretar las manifestaciones espirituales y como consecuencia de ello había refrescado a miles de iglesias en diversas partes del mundo entre 1980 y 1995, la controversia sobre la Bendición de Toronto mostraba en cierto sentido la consolidación de una versión más domesticada y menos salvaje del movimiento, que tendía a salirse de la radicalidad del centro para inclinar la balanza hacia una eclesiología más clásicamente evangélica y por lo tanto, con menos énfasis en la experiencia espiritual carismática. Un resultado que muchas de estas respuestas sugerían es que, hoy en día, hay un vasto sector del movimiento que ha tenido una experiencia limitada del poder del Espíritu y por lo tanto, se desconoce cuál podría ser su reacción ante nuevos vientos de avivamiento o experiencias espirituales que les hagan salir fuera de su zona de confort.


 

[1] Hunter, T. (1994). Summary report on the current renewal and the phenomena surrounding it. Board Report. Association of Vineyard Churches (AVC). Anaheim (California). Octubre.

[2] Poloma, M. (2003) Main Street mystics: The Toronto blessing and reviving Pentecostalism. Wlanut Creek (California): Altamira Press. Pág 63.

[3] Una carta de Happy Leman del 8 de diciembre de 1995 da cuenta de estas diferencias de criterio: “La directiva de la AVC y la TAV tienen profundas diferencias de filosofía en lo que respecta a la administración pastoral de esta renovación. Específicamente, la directiva ha pedido que las manifestaciones exóticas y extra-bíblicas no sean motivadas, expuestas, explicadas, se ore por ellas, etc. Creemos que esto va en detrimento de la obra del Espíritu Santo. Es nuestra opinión que la TAV ha expuesto y defendido este tipo de manifestaciones”.

[4] En un estudio realizado en 1997 entre 1000 asistentes a la iglesia de Toronto, solo 4% de ellos reportaron haber manifestado sonidos animales, en este caso el rugido de un león. Poloma, M. (2003) Main Street mystics: The Toronto blessing and reviving Pentecostalism. Wlanut Creek (California): Altamira Press. Pág 67.

[5] Arnott, J. (1995). The Father’s Blessing. Orlando (Florida): Creation House.

[6] Una parte de la liturgia del avivamiento en Toronto eran las entrevistas durante el servicio a personas que querían testificar acerca de su experiencia en las reuniones de avivamiento. Usualmente, estas personas también experimentaban numerosas manifestaciones espirituales que muchas veces no les permitían terminar sus testimonios, pero que emocionaban al resto de la congregación, al ver el der de Dios manifestándose entre ellos nuevamente.

[7] Citado por Poloma (2003). Pág. 71.

[8] Un caso citado por Poloma (2003), Pág. 71, se refiere al piar de los polluelos que buscan comida escarbando entre las piedras del suelo, como metáfora de una persona que se conforma con poco, cuando el Padre ha preparado un gran banquete y una tremenda fiesta, refiriéndose al avivamiento en curso.

[9] Poloma (2003). Main Street mystics: The Toronto blessing and reviving Pentecostalism. Wlanut Creek (California): Altamira Press.

[10] Tomado de este recuento http://maverickchristians.com/2014/08/04/holy-laughter-and-animal-noises/

[11] Fue obispo de la Iglesia Anglicana del Cono Sur, en Chile, Perú y Bolivia. Es autor de libros vinculados con La Viña tales como: Some Said It Thundered:A Personal Encounter with the Kansas City Prophets (1991); Come Holy Spirit: Learning How to Minister in Power (con John Wimber) (1994); John Wimber: a Tribute (1998).

[12] McCloughry, R. (1995) Life in the spirit of truth: An interview with John Stott. Third Way: Christian comment on culture. Última visita 16 de enero de 2015. http://www.thirdwaymagazine.co.uk/editions/no-edition/high-profile/life-in-the-spirit-of-truth.aspx

[13] Hilborn, D. (2001). Introduction: Evangelicalism, the Evangelical Alliance and the Toronto Blessing. En Toronto in perspective, Hilborn D. (editor). Carlisle: Paternoster Press. Tomado del archivo de la Evangelical Alliance. Pág. 3-34. Última visita 12 de enero de 2015. http://bit.ly/15DSTol

[14] Wimber, J. (1994d). Ibid.

[15] Hunter, T. (1994). Summary report on the current renewal and the phenomena surrounding it. Board Report. Association of Vineyard Churches (AVC). Anaheim (California). Octubre.

[16] En esta página se puede descargar gratuitamente el libro en inglés.

[17] Jackson, B. (1999). Ibid. Pág. 331

[18] más adelante volvería hacerlo al de Iglesia Catch The Fire (CTF)

[19] Argumentaba, usando la teoría de los conjuntos cerrados y abiertos, a la cual me referí en el blog anterior, acerca del hecho que la TAV estaba moviéndose en dirección contraria al centro, representado por los valores centrales de La Viña.

[20] Wimber, J. (1996). Staying focused: The Vineyard as a centered set. Vineyard Reflections. Vol 3:3, July 1995-February 1996.

[21] Poloma, M. (2000). Gamaliel’s Admonition and the Toronto Blessing: A Theo-Sociological Report. Hartford Institute for Religious Research. Última visita 27 de febrero de 2015. http://bit.ly/185dTEL

[22] Dos grupos o redes de iglesias, o denominaciones en el sentido clásico, van a surgir de este momento histórico en la iglesia pentecostal/carismática. Uno que se deriva de la TAV, que fue rebautizada como Catch the Fire (CTF), y que se denomina Partners in Harvest con base en Toronto. El otro denominado Harvest International Ministries con base en Pasadena (California).

[23] http://on.fb.me/1C3EyiN Obviamente no es una muestra aleatoria, pues muchos de los miembros de la red social de RD muy probablemente son pro-avivamiento, pero como son respuestas espontáneas son bastante válidas para un análisis cualitativo.

Advertisements

About famorac

Motivado por la misión de la comunidad cristiana en el mundo contemporáneo.
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s